Lesson 1, Topic 1
In Progress

Nuestro Problem

April 16, 2018

No sólo quería Dios tener una relación con el hombre, sino que también quería que el hombre eligiera tener una relación con Él. Dios creó dentro del hombre la capacidad de elegir y tomar decisiones. La elección original entre el bien y el mal que se le presentó al hombre era si comer o no del árbol que Dios había plantado en medio del Edén.

Las consecuencias de desobedecer y comer del árbol fueron claras: «Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás» (Génesis 2:16, 17).

La elección era clara: Comer de cualquier árbol o planta del jardín y vivir en eterna comunión con Dios, o comer del árbol prohibido y enfrentar la muerte física y espiritual, y la separación de Dios.

Adán y Eva tomaron su decisión, y ésta afectó a toda la humanidad. Al escuchar a la serpiente, ellos:

  • Miraron el fruto. Usaron su intelecto para juzgar bajo su estándar lo que era bueno o malo.
  • Desearon el fruto. Sus emociones, apetitos y pasiones alimentaron su deseo.
  • Tomaron el fruto y comieron. Ellos utilizaron su libre albedrío para hacer una elección.

Debido a la decisión que tomaron, su relación con Dios cambió. Desobedecer el mandato de Dios causó una separación en la relación original que Dios había diseñado.

Pecar es elegir deliberadamente desobedecer un mandato de Dios. Cuando el hombre comió del fruto del árbol, el pecado entró al mundo, separando a la humanidad de Dios, y la relación que había entre el hombre y Dios se rompió. El problema que la humanidad enfrentó en el Edén sigue siendo el mismo hoy.

Debido a que el pecado entró al mundo y provocó una separación entre Dios y la humanidad, ahora había la necesidad de, a través de la elección y obediencia, reestablecer una relación con su Creador.