Necesidades físicas
[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”1548″ img_size=”full”][vc_column_text]
«El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy»
(Mateo 6:11).
Las necesidades más básicas envuelven la supervivencia física. Toda persona necesita alimento, agua, oxígeno y descanso para sobrevivir. Una persona que no tiene acceso al alimento ni agua ni descanso invertirá todo su tiempo pensado en cómo suplir estas necesidades. Una persona cuyas necesidades no han sido suplidas no querrá socializar, trabajar ni aprender.
Una persona puede llegar a sufrir de cansancio o hambre crónico cuando no se suplen sus necesidades. Algunas señales de que un joven no está recibiendo la alimentación adecuada pueden ser: se queda merodeando cerca de la comida y pide más, come cualquier cosa que se le ofrezca, espera con ansias que se sirva la comida o intenta esconder comida para consumirla después.
Una persona que duerme muy poco puede volverse temperamental, impulsivo, de mal genio, y tendrá dificultad para concentrarse o prestar atención. Desde luego que todo joven pasa por momentos esporádicos de cansancio y hambre.
Hablar con el joven le ayudará a determinar si tiene hambre o fatiga normal o si tiene un problema constante de falta de alimentación o fatiga extrema en su hogar.
A continuación algunos ministerios que suplen necesidades físicas:
- Un banco de alimentos
- Un centro para indigentes
- Ayuda financiera para emergencias médicas
- Comidas a domicilio
- Distribución de ropa
- Referir a una persona con un centro de asistencia a la comunidad
- Mentoría
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]