Lesson 1, Topic 1
In Progress

Necesidades eternas

April 16, 2018

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«Y yo Juan vi la Santa Ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron» (Apocalipsis 21:2-4).

Las primeras cinco necesidades humanas principales se centraron mayormente en la vida terrenal del ser humano. Las necesidades eternas son diferentes porque tratan con las necesidades espirituales del hombre y abarca su vida terrenal y su vida eterna. El hombre tiene un alma eterna y un destino eterno —la tierra no es el hogar eterno del hombre. Para modo de disfrutar de una vida eterna en la presencia de Dios, el hombre debe estar conectado con Él en la tierra. Una relación con Dios satisface la necesidad espiritual de sentir alegría, paz y esperanza en la tierra y también asegura el destino eterno del hombre con su Creador.

Todo ministerio que se enfoca en suplir necesidades (físicas, de seguridad y autoestima) se hace en el nombre de Jesús con el propósito final de guiar a las personas a una relación con Él (suplir las necesidades eternas). Así como no tiene sentido hablar de Dios mientras ignoramos las necesidades físicas de las personas, tampoco tiene sentido suplir las necesidades físicas de una persona e ignorar sus necesidades eternas.

«Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?» (Marcos 8:36) Qué hay de bueno en asegurarse de que una persona hambrienta tenga qué comer, pero ignoramos la necesidad de su salvación? La mayor necesidad de la humanidad es de un Salvador y esa necesidad sólo se puede alcanzar a través del sacrificio redentor de Jesucristo. 

«Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14:6). Mientras ministra a las necesidades, no olvide la necesidad más importante —las almas tienen la necesidad de reconciliarse con Dios, de conocerlo y amarlo mientras están en la tierra y pasar la eternidad en Su presencia. Cada aspecto de su ministerio, cada necesidad que usted supla, cada acto de amor hacia algún joven, cada vez que usted le sirve a su prójimo, cada cosa que usted hace, lo hace en el nombre de Jesús, con el fin de guiar a las personas a una relación con Él.

Seamos realistas, nadie conoce con certeza lo que ocurre entre una persona y Dios. Dios es el único que conoce el corazón de una persona. Lo que está en el exterior sólo revela una porción de lo que ocurre en el interior. Por lo tanto, es importante proveer oportunidades para que los jóvenes se sinceren con usted, y estar preparado para ministrarle a cualquier necesidad espiritual que tengan, especialmente si nunca han aceptado a Jesús como su Salvador y necesitan ser conducidos hacia la salvación.

Algunos ministerios que suplen las necesidades eternas son:

  • Grupos de estudio bíblico
  • Eventos de adoración
  • Conversaciones sobre Jesús uno a uno
  • Compartir historias personales sobre el poder de Jesús que cambia vidas

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