LA NECESIDAD DE SENTIRSE SEGURO
[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”1552″ img_size=”full”][vc_column_text]
«Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado» (Salmo 16:1).
Cuando nos sentimos seguros tenemos plena certeza de que no estamos en peligro. Esto puede incluir seguridad económica, un vecindario seguro, cobijo y un ambiente familiar seguro. Cuando se suple la necesidad de sentirse seguro, los niveles de miedo y ansiedad son bajos.
Cuando no se suple esta necesidad, un joven puede sentir ansiedad, preocupación y miedo, o posiblemente trate de evitar ciertas personas o situaciones.
Si nota que un joven está padeciendo de un miedo constante, converse con él/ella en un lugar privado y seguro. Conserve la calma y haga preguntas abiertas para determinar si el joven está pasando por circunstancias peligrosas.
A continuación algunas maneras de ministrar a (suplir) la necesidad de sentirse seguro:
- Ayuda con solicitudes de trabajo y la preparación del currículum vitae
- Capacitación en habilidades laborales
- Programas extracurriculares
- Asistencia médica
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]