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El Plan De Dios

April 16, 2018

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¿Cuál es el propósito de Dios para Su vida? Dios creó a la humanidad porque quería tener una relación con Su creación. El propósito y la voluntad de Dios para su vida es que tenga una relación con Él.

Desde el principio, el plan de Dios era tener una relación con la humanidad, Su creación.

En Génesis, Dios presenta el relato de la creación del hombre. El jardín del Edén fue creado para proveerle a la humanidad lo necesario para vivir. Había comida en abundancia. Fluía agua fresca por todo el jardín. Y había comunión entre Dios y el hombre.

Dios creó a los seres humanos, varón y hembra, con el propósito de que tuvieran una relación con Él. «Entonces dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…» Génesis 1:26.

Génesis 2:7 dice: «Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente».

La palabra «formó» proviene de la palabra hebrea yatsar, que significa formar algo bajo presión, de la misma manera que un alfarero formaría a la arcilla en una vasija. Esta escritura muestra el gran cuidado que el Creador tuvo en «formar» a la humanidad. Él nos formó con amor entrañable. En cada etapa de la creación presentada en Génesis 1, Dios simplemente ordenó, «haya…», y se hizo. Dios, con sólo pronunciar esta palabra, trajo a existencia al mundo y todo lo que en él habita. Pero la creación del hombre fue diferente. Cuando Dios creó al hombre, Él formó, produjo y sopló vida en Su creación.

El amor y el cuidado que el Creador mostró a la humanidad es evidente, puesto que le proveyó al hombre un hogar y creó a la mujer para que fuese su compañera y ayuda idónea. Ninguna otra criatura fue creada con el potencial y la capacidad para tener una relación personal con Dios —sólo los seres humanos.

La frase, «… se convirtió en un alma viviente», contiene la palabra hebrea lenefesh, que significa «un alma, un ser vivo, una persona con deseos, pasiones, apetito y emociones».

El hombre no pasó por el proceso de la evolución, sino que, instantáneamente, y en un soplo de vida, comenzó a respirar, y su intelecto, las emociones y su voluntad (el alma) cobraron vida. El alma del hombre vino a la existencia en una relación donde su intelecto (lo que el hombre conoce) fue diseñado para conocer a Dios, y donde sus emociones (los apetitos o pasiones interiores) estaban fijadas en obedecer a Dios.

La voluntad del hombre era regida por sus elecciones y por la manera en que permitía que esas elecciones afectaran sus acciones. Elegir si obedecer o no los mandamientos de Dios determinó el destino eterno de la humanidad.

Dios creó a la humanidad para tener una relación con su Creador. Esa relación era perfecta en el jardín del Edén; había armonía entre Dios y la humanidad. Ellos disfrutaban de la comunión y la relación.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]