CÓMO TENER ÉXITO CON SU PASTOR
[vc_row][vc_column][vc_single_image image=”1564″ img_size=”full”][vc_column_text]Los pastores y pastores de jóvenes tienen la responsabilidad de desarrollar una cultura de unidad. Una cultura siempre es moldeada por sus líderes, por lo tanto, la relación entre el pastor y el pastor de jóvenes establece las pautas para las relaciones en cada área de la iglesia. Muchas veces los líderes de jóvenes se encuentran en situaciones y desafíos muy frustrantes porque no entienden claramente a su pastor y eso puede formar una cultura negativa. A continuación, se presentan ochos maneras en las que los líderes de jóvenes pueden tener éxito con su pastor:
1. Defina las victorias.
¿Se imagina jugar un deporte sin tener alguna manera de medir el éxito? Es importante definir el éxito de modo que al final del juego, todos sepan claramente quién es el ganador. Desafortunadamente, esto raramente es el caso en el ministerio de jóvenes. De hecho, las victorias nunca sucederán sin una conversación intencional con el pastor sobre lo que realmente es una victoria.
Para algunos pastores, una victoria es ver cierto número de jóvenes asistiendo a la iglesia semanalmente. Para otros, una victoria implica una organización y atención meticulosa. Algunos son más relacionales, por lo que asistir a los eventos escolares de sus jóvenes significa más para ellos que tener un servicio de jóvenes dinámico. Muchos pastores de jóvenes caminan hacia el fracaso porque no entienden ni valoran lo que es importante para su pastor.
Reúnase con su pastor, anote cuáles son las victorias y dé un seguimiento periódico. Es fácil para un líder de jóvenes tratar de liderar solo. Esto casi siempre crea tensión. Más bien, trabaje con su pastor para crear un plan sencillo de lo que sea éxito en su ministerio. El plan puede cambiar a medida que se establece confianza, pero desafortunadamente, muchos pastores de jóvenes nunca llegan a ese punto.
2. Comunique cuáles son las victorias.
Los pastores quieren saber sobre sus victorias. A medida que trabaja con su pastor y obtiene una «victoria» en su ministerio de jóvenes, ¿no debe compartirlas? Su pastor quiere saber cuando un joven ha cimentado su relación con Dios. Ellos quieren saber cuando un padre habla bien de usted. Quieren escuchar acerca de todos los jóvenes que asistieron a un evento que usted planificó.
¿Por qué esperar a que su pastor le pida este tipo de información? Un gran pastor de jóvenes siempre busca compartir las victorias. Siempre debe haber algo grande que compartir, incluso en un servicio o evento de jóvenes rutinario.
3. Presente soluciones, no problemas.
La mayoría de las personas no comprenden la enorme cantidad de problemas que recibe el pastor principal semanalmente. En cuanto se resuelve un problema, suele surgir otro. Los problemas y las tensiones no son malos; son parte del crecimiento y cambio. Los grandes líderes de jóvenes determinan temprano en su ministerio que jamás compartirán un problema sin tener una posible solución. Esta mentalidad es muy valiosa para el pastor principal. Es muy probable que se sientan agobiados, porque sienten que toda decisión es su responsabilidad. Cuando surge un problema, tome esa oportunidad para considerar estratégicamente algunas posibles soluciones. Esto establece la confianza y ayuda a que su pastor le vea como un líder. En lugar de dejarle problemas a su pastor, pregúntele qué puede hacer para aligerar su carga.
4. Ver el panorama completo.
Es muy fácil para los líderes de jóvenes tener una visión demasiado estrecha. Algunos grupos de jóvenes están completamente separados de los otros ministerios de la iglesia. Están bajo el mismo techo, pero en realidad están en completo aislamiento. Esto lleva a la competencia por tiempo y recursos.
En su jornada en el ministerio de jóvenes, con el tiempo esto va a dar lugar a cierta tensión con su pastor. Durante esta jornada es importante entender que ellos normalmente tienen una visión más grande de la iglesia que usted.
Pese a que pueda «saber» que «debe haber» un cambio o algún gasto en su ministerio, el pastor muchas veces tiene un entendimiento más profundo de la decisión que usted aún no entiende ni comprende.
Debe confiar en su capacidad para hacer lo que es correcto por el bienestar general de la iglesia, no sólo el ministerio de jóvenes. Recuerde, si es usted un voluntario o un miembro del personal, usted ha sido colocado en su posición no sólo por su pastor, sino para su pastor. Ver el panorama completo hará que el trabajo de su pastor sea motivo de gozo y no una carga.
Usted no es pastor de su propia mini-iglesia, sino más bien una extensión de la visión del pastor. El propósito de un líder de jóvenes y el ministerio de jóvenes es proveer discipulado para las edades específicas de los adolescentes y jóvenes. La visión de su ministerio de jóvenes debe ser una simple extensión de la visión de la iglesia. Jesús nos dice en Mateo 6:24 que ningún hombre puede servir a dos amos. También es cierto que ningún hombre puede seguir dos visiones. Cuando obligamos a nuestros jóvenes a elegir entre la «iglesia principal» y la «iglesia de jóvenes» hemos disuelto nuestro propósito.
5. Sea la persona más agradable del lugar.
Independientemente de su capacidad para predicar, cantar y crear eventos innovadores, su pastor quiere que se lleve bien con la gente en la iglesia. No importa lo que haga, siempre sea la persona más agradable. En muchas ocasiones los líderes piensan en sus estrategias, objetivos, visiones y sueños y olvidan por completo algunos principios más básicos, de sentido común y prácticos de liderazgo.
Muchos pastores de jóvenes han abandonado el arte de relacionarse bien con la gente. En última estancia, los voluntarios harán hasta lo imposible por la gente con quienes congenian. Siempre mire a la gente a los ojos cuando están hablando con usted. Muéstreles respeto. Escuche. Sonría. Cuando se esfuerza por ayudar a otros, también se ayuda a sí mismo. No tiene que ganar cada debate. Usted no tiene que estar en lo correcto todo el tiempo (probablemente no lo estará). Sea paciente con la gente. Quizá no estén donde está usted en la jornada de liderazgo. Si ese es el caso, anímelos en lugar de desanimarlos. Facilite la comunicación entre ellos y usted. Sea accesible. Nunca permita que las situaciones tengan más importancia que relaciones.
Recuerde que si tiene usted problemas con toda la gente todo el tiempo, entonces realmente podría ser usted el problema. Jesús no vino para ser servido, sino a servir. Cada vez que alguien viene a quejarse mantenga en mente que todas las personas tienen el potencial para enseñarle algo. Una frase muy conocida dice: «a nadie le importa cuánto sabes hasta que sepan cuánto te importa».
6. Guarde su carácter a todo costo.
Su carácter e integridad son mucho más importantes que el pastor principal o cualquier otra cosa. El liderazgo envuelve influenciar a otros, por lo tanto, permitir que su carácter sea cuestionado es una de las cosas más devastadoras que jamás podría ocurrir. Su pastor principal quiere confiar en usted como líder. Hay algunos líderes a quienes no les importa qué piensan los demás de ellos, lo cual es bien peligroso porque no refleja la actitud de Cristo.
Si bien es cierto que jamás podremos complacer a todos, debemos esforzarnos por mantener la integridad. Toda persona puede decir que tiene este rasgo de personalidad, sin embargo, son nuestras acciones que suelen ser un reflejo de nuestra integridad.El carácter de un líder siempre acompaña sus acciones. En su ministerio, no siempre tendrá usted control de todo, pero sí puede controlar su carácter. Las personas no seguirán a un líder cuyo carácter ellos saben tiene defectos. Su carácter es su cualidad más grande de liderazgo. Una buena manera para medir su carácter es su habilidad para admitir sus imperfecciones y su disposición para pedir perdón cuando está equivocado.
7. Invierta sabiamente.
Es posible que jamás haya escuchado esto, pero la próxima declaración es completamente cierta. Es muy probable que justo ahora su pastor esté sintiendo algo de presión financiera. Si se le ha concedido un presupuesto para su ministerio, considérese afortunado. La mayoría de los grupos de jóvenes tienen que recaudar fondos para financiar todas sus actividades. Como pastor de jóvenes, usted tiene la responsabilidad invertir sabiamente cada centavo de su presupuesto. Cuando tenga que incurrir en algún gasto, alguna compra asegúrese de investigar y obtener varias cotizaciones. No compre cosas sólo porque tiene los fondos para hacerlo, asegúrese de que sea necesario. Entregue todos sus recibos a tiempo y asegúrese de cumplir con todo lo que le sea requerido en esta área.
La manera en que usted administra las finanzas de la iglesia es un reflejo directo de su integridad. Es importante que entienda que este es un asunto muy importante para su pastor. Cuando tenga algún gasto, tome tiempo para explicar por qué.
8. Haga algo.
Su pastor principal quiere un ministerio de jóvenes activo y dinámico que cambie vidas. Por ese motivo es que usted se encuentra al mando de dicho ministerio. No lo tome a la ligera. Siempre debe ver esta oportunidad como un privilegio en lugar de una obligación. Cuando esté en la iglesia esté allí. Esfuércese por ser el líder más entusiasta y comprensivo de la iglesia. Sirva. Manténgase conectado. Eleve el estándar de todas las personas que le rodean. Los grande líderes producen un movimiento positivo.
Es muy fácil caer en una rutina haciendo lo mismo una y otra vez. Incluso nuestras «nuevas» ideas pueden hacerse viejas rápidamente. Es mejor ser productivo que estar estático, y la acción produce nueva creatividad. Confíe en usted mismo y esfuércese por hacer cosas que sean tan geniales que la comunidad no podrá ignorarlas. Muchos líderes de jóvenes temen fracasar. Sin embargo, debemos tener más temor a no hacer nada. Sea proactivo. Es de suma importancia que no sólo conecte a sus jóvenes con el resto de la iglesia, sino también buscar maneras de conectar a la iglesia con los jóvenes.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]