Cómo entender a su JOVEN LÍDER
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Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.Salmo 139:13, 14 NTV
Los jóvenes líderes y líderes de jóvenes a menudo se sienten mal entendidos y poco valorados. El ministerio de jóvenes puede ser muy desafiante e incluso desalentador. A continuación algunas maneras en que un pastor puede entender mejor a su líder de jóvenes:
Su líder de jóvenes quiere que usted le comunique cómo puede triunfar. Su líder de jóvenes busca desesperadamente el éxito en su ministerio. Tienen un fuerte deseo por triunfar. La mayoría de los líderes de jóvenes son muy determinados. Ellos invierten su tiempo porque quieren hacer una diferencia en la vida de las personas. No los subestime.
Su líder de jóvenes quiere que usted invierta tiempo ayudándole a fijar objetivos claros y alcanzables. Es posible que no le digan esto, pero es muy importante para ellos. Desde luego, debe dar espacio para que pueda desarrollar sus propias ideas creativas y visión, pero también tendrá usted que tomar tiempo para aclarar cuáles son las victorias específicas que ambos quieren lograr.
Su líder de jóvenes necesita comprender que usted confía genuinamente en él/ella y quiere que tenga éxito en su ministerio. Desafortunadamente, muchos pastores se enfocan demasiado en hacer crecer a su iglesia que fallan en tomar tiempo para enfocarse en el crecimiento espiritual de las personas que Dios ha llamado para dirigir. Si quiere que su iglesia crezca, enfóquese en hacer crecer a su iglesia.
Asegúrese de que le ha proporcionado a su líder de jóvenes una descripción muy clara de trabajo. Ésta proporciona dirección y sirve como un estándar para medir la eficacia. Las descripciones de trabajo pueden variar de iglesia a iglesia para satisfacer las necesidades específicas y la cultura de una comunidad en particular, por tanto, considere escribir su propia.
Si los líderes de jóvenes han de ser empoderados y animados deben saber lo que deben hacer. Esto debe ocurrir con regularidad. No basta con hacerlo una sola vez. Tener una reunión sobre su productividad sólo cuando las cosas van mal, no funciona. Si usted no habla constantemente con su líder de jóvenes, estará frustrado y desalentado. Una vez haya establecido su plan, recuerde evaluarlo con regularidad.
Su joven líder necesita que usted le ayude a crecer. Su líder de jóvenes quiere que usted le ayude a crecer en su liderazgo. Desea su atención y quiere aprender a ser un mejor líder. Debe preguntarse constantemente: «¿Qué puedo hacer para que mi joven líder mejore en su ministerio? ¿Cómo puedo ayudarle a ser todo lo que Dios ha designado para ellos? “
Es imposible guiar con eficacia a la distancia. Su joven líder quiere que camine usted junto a él/ella. Quiere que usted se esfuerce por comprenderlo.
Capacite a su joven líder, incluyéndolo en su jornada ministerial. Aprendan juntos, lean libros juntos, oren juntos. Rut 1:16: «…a dondequiera que tú fueres, iré yo».
Este nivel de liderazgo requiere intención y tiempo. Dígale a su líder de jóvenes que comprende y le interesa lo que está ocurriendo en su vida y que lo estima por quién es como persona, no sólo como miembro del personal o voluntario de la iglesia.
Acompáñelo en los momentos cruciales de su vida (cirugías, las actividades deportivas de sus hijos, cumpleaños, etc.). El desarrollo del liderazgo ocurre cuando convivimos juntos. A medida que usted se envuelve más en la vida de su líder de jóvenes, se volverá mucho más fácil involucrarse en el ministerio de su líder de jóvenes.
Permita que sus líderes tengan acceso a su vida que otros en la iglesia no tienen. ¿No es así como Jesús lo modeló para nosotros? Doce hombres tuvieron acceso especial a la vida de Jesús, y entre esos doce, Pedro, Santiago y Juan tuvieron privilegios que los otros no tuvieron. Cuando usted le da a su líder acceso a su vida, ellos también le darán acceso a sus vidas y ministerio.
Esté siempre disponible para su joven líder. No hay nada que motive, anime e inspire más a su joven líder que su presencia. Haga una prioridad el asistir a su servicio de jóvenes. Cuando usted se hace presente, le está diciendo a su pastor de jóvenes que valora el ministerio que Dios le ha dado. Asistir a los eventos de los jóvenes le muestra a su líder de jóvenes que apoya su visión y aprueba su trabajo. Él quiere que lo vea en acción.
Su líder de jóvenes quiere que usted lo anime.
Para un líder de jóvenes, el ánimo es el combustible que conduce a la motivación, la pasión y el liderazgo inspirado. Animar a la gente significa infundir ánimo en ellos. Muchas veces, lo único que se interpone en el camino hacia el éxito de una persona es su falta de valor y ánimo. Lo mejor que puede hacer por su líder de jóvenes es elogiarlo en cualquier oportunidad que usted tenga. Anímelos cuando las cosas no van bien y cuando las cosas están prosperando. Aproveche los cumpleaños y días festivos para elogiarlos públicamente delante de toda la iglesia por todo lo que hace. Use todos los medios posibles para hacerlos sentir entusiasmados.
Su líder de jóvenes quiere que lo empodere.
Cuando su líder de jóvenes esté listo, debe darle la libertad para dirigir. Todo gran líder de jóvenes debe hacer las siguientes preguntas:
- ¿Soy necesario?
- ¿Es importante mi contribución?
- ¿Me dejarán dirigir?
- ¿Alguna vez llegaré a hacer algo significativo?
Es fácil darles a los líderes de jóvenes tareas que nadie más quiere hacer. Dé a su líder de jóvenes tareas significativas y asegúrele que no hay nada de malo con fracasar. Su papel es ayudarle a desarrollar su ministerio.
«No hay nada que motive, anime e inspire más a su joven líder de jóvenes que su presencia».
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